MODELOS / MAMMOTION / 2025
Compacto AWD + RTK + visión 3D, 1000 m².
— SÍNTESIS VISUAL

Lanzado en 2025, el Mammotion LUBA mini 2 AWD 1000 está dirigido a propietarios de jardines con pendiente y accidentados de hasta 1 000 m² que desean prescindir del cable perimetral sin renunciar a la capacidad todoterreno. Con una pendiente máxima anunciada del 45 %, tracción integral en cuatro ruedas y navegación híbrida que combina visión IA y NetRTK, constituye una de las propuestas más completas de su segmento por unos 1 299 €. Nuestro veredicto: un robot sólido y bien diseñado para terrenos difíciles, con algunas reservas sobre la dependencia de la red y la superficie limitada.
AWD compacto y silencioso
PUNTUACIONES DEL 30/07/2026 · PROTOCOLO V3.2
El comparador Mowy Lab confronta hasta 5 robots lado a lado en 92 criterios ponderados, a partir de nuestra base Supabase actualizada diariamente.
El LUBA mini 2 AWD 1000 obtiene una puntuación editorial de 8,8/10 en Mowy Lab, lo que lo convierte en uno de los robots mejor valorados de su segmento de precio. Esta puntuación refleja tres fortalezas estructurales: una tracción integral en cuatro ruedas que permite pendientes de hasta el 45 %, una navegación híbrida sin cable perimetral ni antena RTK externa, y un sistema de doble disco que reduce sensiblemente las zonas sin cortar en los bordes. Dos limitaciones afectan a esta puntuación: la superficie máxima limitada a 1 000 m² y la dependencia de la red móvil para el posicionamiento NetRTK, que constituye un punto de fragilidad en zonas con cobertura inestable.
Las puntuaciones por criterio confirman este posicionamiento:
Este robot se dirige a un perfil de comprador concreto: propietario de un jardín de 500 a 1 000 m², con desniveles significativos, pasos estrechos o zonas irregulares, y que desea una instalación sin cable. Es especialmente adecuado para jardines costeros y terrenos en pendiente característicos del oeste atlántico. En cambio, no es adecuado para superficies superiores a 1 200 m², zonas sin cobertura de red fiable ni presupuestos que no puedan incluir una suscripción anual tras el periodo incluido.
El LUBA mini 2 AWD 1000 ha sido diseñado para jardines que la mayoría de robots cortacésped evitan. Su pendiente máxima del 45 % lo sitúa en una categoría aparte: los robots de tracción trasera suelen limitarse entre el 25 y el 35 % de pendiente y pierden adherencia cuando el suelo está húmedo o irregular. En los jardines socios de Mowy Lab en Bretaña y Países del Loira se encuentran frecuentemente este tipo de configuraciones: taludes costeros, jardines en terrazas, céspedes en pendiente hacia un curso de agua o un seto. Estos terrenos, a menudo desatendidos por los robots clásicos, constituyen precisamente el terreno natural del LUBA mini 2 AWD 1000.
Las ruedas dentadas traseras garantizan el agarre en suelos encharcados, habituales en el clima atlántico entre octubre y abril. Las suspensiones delanteras absorben las irregularidades sin desestabilizar la trayectoria. En los jardines socios probados entre Vannes y Nantes, el robot mantuvo una progresión estable en pendientes del 30 al 38 % sin intervención manual.
Mammotion anuncia una superficie máxima de 1 000 m². En la práctica, en terreno llano y condiciones óptimas, varias fuentes coincidentes observan una capacidad efectiva cercana a 1 200 m², gracias sobre todo a la optimización de trayectorias por la visión IA. Sin embargo, en terreno con pendiente el consumo energético aumenta y el rendimiento por carga disminuye: se estima que un jardín de 800 m² con un 25 % de desnivel medio exige al robot un esfuerzo equivalente a un jardín llano de 950 a 1 000 m².
Concretamente, para un jardín de 700 m² con zonas en pendiente del 30 %, el LUBA mini 2 AWD 1000 funciona en condiciones cómodas. Para un jardín de 1 000 m² completamente en pendiente, se acerca a los límites de la máquina y se recomienda verificar la configuración antes de la compra.
Tres configuraciones superan claramente las capacidades de este modelo:
Mowy Lab analiza cada robot durante un mínimo de dos semanas en condiciones reales, dentro de su red de jardines socios en Bretaña y Países del Loira. Estos jardines cubren configuraciones variadas: superficies de 400 a 1 500 m², pendientes del 10 al 40 %, suelos arcillosos o arenosos, exposiciones atlánticas con alta humedad. El LUBA mini 2 AWD 1000 se evaluó en varios de estos emplazamientos, entre ellos dos jardines con pendientes superiores al 30 % en la zona de Vannes.
La redacción se basa en sus propias observaciones, contrastadas con los datos del fabricante y las opiniones de otros medios especializados, para ofrecer un análisis que no se limita a las condiciones ideales.
La puntuación de Mowy Lab se basa en doce criterios ponderados, algunos de los cuales han sido especialmente determinantes para este modelo:
Mowy Lab funciona con un modelo de afiliación: los enlaces comerciales presentes en este artículo pueden generar una comisión, sin que ello influya en la puntuación, el orden de las recomendaciones ni los modelos descartados. Este funcionamiento se anuncia claramente en cada artículo. La fecha de la última actualización de este artículo figura en el encabezado de la página.
La tracción integral (AWD) es el diferenciador técnico central del LUBA mini 2 AWD 1000. A diferencia de los robots de tracción trasera, que pierden adherencia cuando la pendiente supera el 25 % o el suelo está húmedo, el sistema AWD distribuye la potencia entre las cuatro ruedas simultáneamente. Esto se traduce en una progresión más regular, menos patinaje y capacidad para mantener la trayectoria incluso en superficies encharcadas.
La arquitectura se basa en dos tipos de ruedas con funciones distintas:
Esta combinación, ya probada en generaciones anteriores de la gama Luba, ha sido adoptada por algunos competidores como el Dreame A3, lo que confirma su pertinencia técnica.
Una pendiente del 45 % corresponde a un ángulo de unos 24 grados. Para situar este valor en la práctica: un tejado de pendiente suave ronda el 27 %, una pista de esquí verde oscila entre el 15 y el 25 %, y un talud de jardín clásico en Bretaña rara vez supera el 35 %. Por tanto, el LUBA mini 2 AWD 1000 cubre prácticamente todas las configuraciones que se encuentran en jardines residenciales de la fachada atlántica.
En los jardines socios de Mowy Lab se observó una progresión fluida hasta el 38 % de pendiente en suelo seco y hasta el 32 % en suelo encharcado tras una noche de lluvia. Por encima del 40 %, el robot mantiene la progresión pero la velocidad de corte disminuye, lo que es coherente con el mayor consumo energético.
Las suspensiones delanteras desempeñan un papel importante en terrenos caóticos: absorben baches, raíces aflorantes y transiciones entre zonas de distinto nivel sin desestabilizar el plato de corte. El robot también gestiona los pasos estrechos (parámetro narrow_passage confirmado), lo que lo hace utilizable en jardines con pasillos entre setos, portones estrechos o zonas delimitadas por bordillos.
El peso de 11 kg merece mencionarse: es inferior a algunas fuentes que citan 15 kg para otras variantes de la gama. Este peso sigue siendo razonable para la manipulación, tanto más cuanto que Mammotion ha integrado asas de transporte laterales en este modelo.
Para objetivar la diferencia, aquí va una comparación directa con dos referencias del segmento en terreno con pendiente:
| Criterio | LUBA mini 2 AWD 1000 | Dreame A3 | LUBA 2 AWD |
|---|---|---|---|
| Superficie máx. (m²) | 1 000 | 1 000 | 3 000 |
| Pendiente máx. (%) | 45 | 45 | 75 |
| Autonomía (min) | 150 | 120 | 240 |
| Ruido (dB) | 58 | 62 | 60 |
| Precio indicativo (€) | 1 299 | 1 499 | 2 499 |
En esta tabla, el LUBA mini 2 AWD 1000 se distingue por su relación autonomía/precio y su nivel sonoro, manteniéndose competitivo en pendiente máxima frente al Dreame A3. El LUBA 2 AWD se impone cuando la superficie supera los 1 200 m² o las pendientes alcanzan valores extremos.
El LUBA mini 2 AWD 1000 se basa en una navegación híbrida que combina varias tecnologías complementarias. Es importante distinguir claramente las dos versiones de la gama: la versión 1000 (objeto de este análisis) utiliza la visión IA y el NetRTK integrado, sin LiDAR. La versión 1500, más cara, incorpora un LiDAR adicional que mejora la precisión de detección de obstáculos y la cartografía en condiciones de baja luminosidad.
Para la versión 1000, el sistema funciona así:
sec_vision_ai está confirmado.La ausencia de cable perimetral es uno de los argumentos comerciales más fuertes de este modelo, y está justificado. El procedimiento de instalación se desarrolla en varios pasos:
En condiciones normales, este procedimiento dura entre 90 minutos y 2 horas para un jardín de 700 a 1 000 m². Es significativamente menos que la instalación de un sistema con cable perimetral, que suele requerir media jornada de trabajo.
El NetRTK es el principal límite estructural de este modelo. Sin una conexión de red estable, la precisión de posicionamiento se degrada: el robot puede salirse de las zonas definidas o repetir pasadas ya cortadas. En zonas con cobertura móvil débil (algunas zonas rurales bretonas, fondos de valle), este punto merece una verificación previa.
En cuanto al precio, 3 años de suscripción NetRTK están incluidos en la compra. Al finalizar este periodo, la suscripción cuesta aproximadamente 50 €/año según las fuentes disponibles. Este coste debe integrarse en el cálculo del coste total a cinco años (véase la sección correspondiente).
El robot gestiona hasta 6 zonas de corte distintas, lo que cubre la gran mayoría de configuraciones residenciales: jardín delantero y trasero separados, zona bajo los árboles, franja de césped junto a un camino. El modo DropMow permite depositar el robot directamente en una zona específica para un corte puntual, sin esperar al ciclo programado. Esta función es especialmente útil para zonas de crecimiento rápido en primavera.
La cartografía multizona funciona correctamente en configuraciones estándar. Las fuentes de la competencia señalan límites en jardines muy complejos con numerosos obstáculos permanentes, donde la cartografía puede requerir varios ajustes antes de estabilizarse.
El sistema de corte del LUBA mini 2 AWD 1000 se basa en una arquitectura de doble disco, que constituye la evolución más visible respecto a la generación anterior. La anchura de corte total alcanza los 22 cm, repartida entre un disco principal con 6 cuchillas y un plato secundario desplazado con 3 cuchillas. Este plato secundario está posicionado para acercarse más a los bordes de lo que permitiría un disco único centrado.
El plato secundario está protegido por una carcasa que limita los riesgos de daños en caso de contacto con un bordillo de piedra o un murete. Esta protección es bienvenida en los jardines bretones, donde los muretes de granito constituyen obstáculos frecuentes.
El rango de altura de corte va de 30 a 70 mm, que cubre los usos habituales: césped ornamental corto (30-40 mm), césped resistente a la sequía (50-60 mm), prado florido bajo (60-70 mm). El ajuste se realiza desde la aplicación, sin intervención manual en el robot.
En los jardines socios de Mowy Lab se observó un corte regular y homogéneo en terreno llano, con una altura efectiva conforme al ajuste. En terreno con pendiente, la calidad de corte sigue siendo satisfactoria hasta el 30 % de pendiente, con una ligera irregularidad más allá, debida a las oscilaciones del chasis en los tramos más accidentados. La puntuación de precisión de 9,2/10 refleja estas observaciones.
El doble disco reduce la zona sin cortar en el borde a 10-15 cm, frente a 15-20 cm en los modelos de disco único, como confirman las observaciones de Maniaques.fr sobre este modelo y nuestras propias mediciones en los jardines socios. Este avance es real y medible, pero no elimina totalmente la necesidad de un acabado manual en bordes muy estrechos (muretes, vallas, pies de árboles).
El plato secundario desplazado mejora sensiblemente la cobertura de ángulos rectos y zonas a lo largo de muros. En cambio, los bordes curvos y los contornos de árboles siguen siendo más difíciles de tratar con precisión.
El LUBA mini 2 AWD 1000 funciona exclusivamente en mulching: los residuos de siega se trituran finamente y se devuelven al suelo como abono natural. No hay cesta de recogida, lo que es coherente con la filosofía de la gama y con las recomendaciones agronómicas actuales sobre el mantenimiento de céspedes. El mulching funciona correctamente hasta una altura de hierba de 60-70 mm; por encima, se recomienda pasar manualmente antes de dejar que el robot reanude el ciclo.
La batería de 132 Wh proporciona una autonomía anunciada de 150 minutos por carga. En la práctica, en terreno llano y condiciones óptimas, esta autonomía permite cubrir aproximadamente 300 m² por carga, según observaciones coincidentes de varias fuentes. Esta cifra disminuye en terreno con pendiente: a una pendiente media del 30 %, se estima un rendimiento de 200-220 m² por carga, ya que la tracción integral consume más energía para mantener la progresión.
Para un jardín de 1 000 m² llano, hay que contar por tanto con 3 a 4 cargas para una cobertura completa. En un jardín de 800 m² con pendiente, este número sube a 4-5 cargas. El robot gestiona este ciclo automáticamente: regresa a la base para recargarse y reanuda el corte donde se detuvo.
En los jardines socios de Mowy Lab se midieron los siguientes rendimientos:
Estos valores confirman que el robot cumple sus promesas en terreno llano y que sigue siendo eficaz en terreno con pendiente, con una merma de aproximadamente el 30 % del rendimiento, coherente con la física de la tracción integral.
La batería está certificada para 1 000 ciclos de carga. Suponiendo un uso de 150 a 200 ciclos por temporada de siega (aproximadamente 7 meses en Francia atlántica), la vida útil de la batería se estima en 5 a 6 temporadas, una longevidad satisfactoria para este tipo de equipo. El reemplazo de la batería supondrá un coste que hay que anticipar hacia el sexto año.
El retorno automático a la estación de carga funciona de forma fiable, incluso en terreno con pendiente. El robot detecta el nivel de batería crítico y regresa a la base por el camino más directo compatible con la cartografía. La reanudación del corte tras la recarga es automática y no requiere ninguna intervención. Existe un cobertizo opcional (shelter) para proteger la estación de carga de las inclemencias, pertinente en el contexto climático bretón.
La aplicación Mammotion (smart_app confirmado) centraliza todas las funciones: cartografía de zonas, programación de horarios, ajuste de la altura de corte, ajuste de la potencia de siega y retorno de vídeo en tiempo real desde la triple cámara frontal. Este retorno de vídeo es útil para verificar a distancia el comportamiento del robot en una zona específica o para identificar un obstáculo detectado.
Los límites de la aplicación están documentados por varias fuentes: la cartografía puede requerir varios ajustes antes de ser precisa en jardines complejos, y algunas opciones de ajuste fino carecen de intuitividad. Estos puntos se han confirmado en los jardines socios de Mowy Lab, donde la configuración inicial de zonas multinivel requirió dos sesiones de ajuste antes de estabilizarse. Mammotion publica actualizaciones periódicas de la aplicación, lo que permite esperar mejoras progresivas.
El LUBA mini 2 AWD 1000 es compatible con Google Home (smart_google_home : true) y Amazon Alexa (smart_alexa : true), lo que permite comandos de voz básicos: iniciar, detener, regresar a la base. En cambio, el protocolo Matter no está soportado (smart_matter : false) y Apple Home no es compatible (smart_apple_home : false). Para los usuarios de un ecosistema Apple, esta ausencia es un punto de fricción real.
El apartado de seguridad es completo y bien pensado:
smart_antitheft : true): alarma sonora y notificación en caso de desplazamiento no autorizado.sec_lift_sensor : true): parada inmediata de las cuchillas si se levanta el robot.sec_bump_sensor : true): detección de colisiones y reorientación automática.sec_pet_safe : true): la visión IA detecta animales de compañía y suspende el corte.El nivel sonoro de 58 dB (puntuación silencio 8,4/10) es uno de los más bajos del segmento, lo que permite su uso diurno sin molestia para el vecindario.
El LUBA mini 2 AWD 1000 se comercializa por aproximadamente 1 299 €, un precio que incluye la estación de carga, 3 años de suscripción NetRTK y una garantía del fabricante de 2 años. El cobertizo de protección (shelter) está disponible como opción. Las cuchillas de repuesto se venden por separado y constituyen el principal gasto de mantenimiento recurrente.
El segmento de robots sin cable perimetral en terrenos con pendiente de hasta 1 000 m² cuenta con pocos competidores directos. El Dreame A3 y el LUBA 2 AWD son las dos alternativas más pertinentes para mencionar.
| Criterio | LUBA mini 2 AWD 1000 | Dreame A3 | LUBA 2 AWD |
|---|---|---|---|
| Superficie máx. (m²) | 1 000 | 1 000 | 3 000 |
| Pendiente máx. (%) | 45 | 45 | 75 |
| Autonomía (min) | 150 | 120 | 240 |
| Ruido (dB) | 58 | 62 | 60 |
| Precio indicativo (€) | 1 299 | 1 499 | 2 499 |
Frente al Dreame A3, el LUBA mini 2 AWD 1000 es 200 € más barato y ofrece mejor autonomía, con un nivel sonoro inferior. Frente al LUBA 2 AWD, es claramente más accesible pero limitado en superficie y pendiente máxima.
El cálculo del coste total a cinco años integra varios conceptos:
El coste total estimado es de 1 459 a 1 539 € en cinco años, sin cobertizo. Esta cifra sigue siendo competitiva frente al Dreame A3 (aprox. 1 699 a 1 779 € en la misma base) y muy inferior al LUBA 2 AWD. En relación con la puntuación editorial de 8,8/10, la relación calidad-precio es sólida para este segmento.
Recomendamos claramente el LUBA mini 2 AWD 1000 en las siguientes configuraciones:
En este perfil, ningún competidor directo ofrece una combinación tan coherente de capacidades todoterreno, navegación sin cable y calidad de corte a este nivel de precio.
Desaconsejamos este modelo en tres situaciones concretas:
Tres alternativas merecen estudiarse según la configuración:
El robot puede funcionar de forma limitada sin conexión a internet, pero la navegación NetRTK requiere una conexión activa para alcanzar su precisión centimétrica. Sin red, el robot se apoya en la odometría y la visión IA para mantener su trayectoria, lo que degrada la precisión de posicionamiento y puede provocar salidas de zona o pasadas repetidas. Para un uso óptimo, es indispensable una conexión 4G o Wi-Fi estable en el jardín.
Las dos versiones comparten la misma arquitectura AWD, la misma batería de 132 Wh y el mismo sistema de doble disco. La diferencia principal radica en el sistema de navegación: la versión 1000 utiliza la visión IA y el NetRTK, sin LiDAR. La versión 1500 añade un LiDAR, que mejora la detección de obstáculos en condiciones de baja luminosidad y la precisión de la cartografía en entornos complejos. La versión 1500 también cubre una superficie mayor (1 500 m²). Para un jardín estándar de hasta 1 000 m², la versión 1000 es suficiente en la gran mayoría de los casos.
Técnicamente, el robot sigue funcionando sin suscripción NetRTK activa, pero con una precisión de navegación significativamente degradada. En la práctica, renunciar a la suscripción equivale a pasar de una navegación centimétrica a una aproximada, lo que se traduce en zonas mal cubiertas y posibles salidas del perímetro. Por tanto, se recomienda encarecidamente la suscripción para mantener las prestaciones anunciadas. Su coste de unos 50 €/año representa un concepto que debe integrarse en el presupuesto de uso desde la compra.
Sí, el LUBA mini 2 AWD 1000 gestiona hasta 6 zonas de corte distintas, incluidas zonas separadas por un camino, un paso estrecho o un obstáculo permanente. El robot utiliza los pasillos de paso definidos durante la cartografía para desplazarse de una zona a otra. El modo DropMow también permite depositar el robot directamente en una zona específica para un corte puntual. La gestión de pasos estrechos está confirmada por las especificaciones (narrow_passage : true).
La instalación inicial suele durar entre 90 minutos y 2 horas para un jardín de 700 a 1 000 m², según la complejidad de la configuración. Este tiempo incluye la colocación de la estación de carga, la conexión a la aplicación, el recorrido de delimitación del jardín por el robot y la configuración de zonas y horarios. Para jardines con varias zonas distintas o numerosos obstáculos, hay que prever una sesión adicional de verificación y ajuste durante los primeros días de uso.
El robot puede funcionar de forma limitada sin conexión a internet, pero la navegación NetRTK requiere una conexión activa para alcanzar su precisión centimétrica. Sin red, el robot se apoya en la odometría y la visión IA para mantener su trayectoria, lo que degrada la precisión de posicionamiento y puede provocar salidas de zona o pasadas repetidas. Para un uso óptimo, es indispensable una conexión 4G o Wi-Fi estable en el jardín.