MODELOS / STIGA / 2025
RTK + cámara IA, 10 000 m².
— SÍNTESIS VISUAL

El Stiga A 100v Vista está dirigido a propietarios de grandes terrenos accidentados que rechazan instalar un cable periférico. Situado en lo alto de la gama residencial Stiga, cubre hasta 10 000 m², tolera pendientes de hasta el 50 % y combina GPS RTK y visión IA para orientarse sin cable guía. Su puntuación editorial de 9/10 refleja un rendimiento sólido en los criterios más importantes para este tipo de terreno. El resto de este análisis detalla qué significan estos datos en la práctica, allí donde las fichas comerciales se detienen.
Sin cables finca muy grande
PUNTUACIONES DEL 26/07/2026 · PROTOCOLO V3.2
Las variantes de la misma serie en 8 criterios clave medidos en el laboratorio. Haga clic en un modelo para leer su opinión dedicada.
| Modelo | Nota | Superficie | Pendiente | Autonomía | Ruido | Anchura | Navegación | Precio | |
|---|---|---|---|---|---|---|---|---|---|
| A 4 | 7.8 /10 | 400 m² | 45% | 40 min | 60 dB | 18 cm | Cable | 799 € | Ver la opinión |
| A 6v | 8.3 /10 | 600 m² | 45% | 50 min | 60 dB | 18 cm | Híbrido | 999 € | Ver la opinión |
| A 500 | 8.0 /10 | 700 m² | 45% | 50 min | 60 dB | 18 cm | Cable | 999 € | Ver la opinión |
| A 8v | 8.4 /10 | 800 m² | 45% | 50 min | 60 dB | 18 cm | Híbrido | 1199 € | Ver la opinión |
| A 8 | 8.0 /10 | 800 m² | 45% | 60 min | 60 dB | 18 cm | Cable | 999 € | Ver la opinión |
| A 750 | 8.1 /10 | 900 m² | 45% | 60 min | 60 dB | 18 cm | Cable | 1199 € | Ver la opinión |
| A 10v | 8.5 /10 | 1 000 m² | 45% | 70 min | 60 dB | 18 cm | Híbrido | 1399 € | Ver la opinión |
| A 1000 | 8.2 /10 | 1 400 m² | 45% | 90 min | 60 dB | 18 cm | Cable | 1499 € | Ver la opinión |
| A 15v | 8.6 /10 | 1 500 m² | 45% | 120 min | 60 dB | 18 cm | Híbrido | 1699 € | Ver la opinión |
| A 25v | 8.7 /10 | 2 500 m² | 45% | 150 min | 60 dB | 18 cm | Híbrido | 2499 € | Ver la opinión |
| A 1500 | 8.3 /10 | 2 500 m² | 45% | 150 min | 60 dB | 18 cm | Cable | 1899 € | Ver la opinión |
| A 3000 | 8.5 /10 | 4 500 m² | 50% | 150 min | 60 dB | 26 cm | Cable | 2399 € | Ver la opinión |
| A 50v | 8.9 /10 | 5 000 m² | 50% | 210 min | 60 dB | 26 cm | Híbrido | 3299 € | Ver la opinión |
| A 5000 | 8.6 /10 | 7 000 m² | 50% | 270 min | 60 dB | 26 cm | Cable | 2699 € | Ver la opinión |
| A 7500 | 8.7 /10 | 9 000 m² | 50% | 270 min | 60 dB | 26 cm | Cable | 3299 € | Ver la opinión |
| A 100vESTE MODELO | 9.0 /10 | 10 000 m² | 50% | 330 min | 60 dB | 26 cm | Híbrido | 4999 € | — |
| A 10000 | 8.8 /10 | 12 000 m² | 50% | 330 min | 60 dB | 26 cm | Cable | 4099 € | Ver la opinión |
| A 140v | 9.2 /10 | 14 000 m² | 50% | 350 min | 60 dB | 26 cm | Híbrido | 6999 € | Ver la opinión |
El comparador Mowy Lab confronta hasta 5 robots lado a lado en 92 criterios ponderados, a partir de nuestra base Supabase actualizada diariamente.
El Stiga A 100v obtiene una puntuación editorial de 9/10 en la escala Mowy Lab, lo que lo convierte en uno de los modelos mejor valorados de nuestra base para la combinación de gran superficie y terreno inclinado sin cable. Tres criterios elevan esta puntuación: la autonomía (9,3/10), la precisión de corte (9,2/10) y la durabilidad estimada (8,9/10). La puntuación de IA y navegación (8,8/10) sigue siendo sólida, aunque la competencia avanza en este aspecto.
Los puntos fuertes medibles son los siguientes:
La puntuación de silencio (8,2/10) es el único criterio por debajo de los mejores de la categoría, con 60 dB medidos en funcionamiento, un nivel aceptable pero audible en las inmediaciones.
El perfil objetivo es preciso: propietario de un terreno entre 5 000 y 10 000 m², con desniveles significativos (más del 35 % en al menos una parte del jardín) y deseo de una instalación sin cable periférico. Este perfil coincide con muchos jardines que la redacción encuentra en Bretaña y Países del Loira: terrenos costeros en pendiente, propiedades rurales con zonas separadas por caminos, jardines de recreo con múltiples obstáculos.
El posicionamiento de precio es claramente residencial de gama alta, con un precio situado en el tramo alto de los robots sin cable para grandes superficies. Este posicionamiento está justificado por las prestaciones, pero supone un presupuesto disponible que no todos los compradores tienen. Para quienes buscan optimizar la relación calidad-precio, la sección dedicada a la competencia aporta elementos de comparación cuantificados.
Stiga estructura su oferta de robots cortacésped en dos grandes familias. La serie A Vista (identificada por el sufijo « v ») agrupa los modelos con navegación sin cable periférico, combinando GPS y visión IA. La serie sin sufijo (A 4, A 8, A 500, A 750, A 1000, etc.) se basa en un cable periférico clásico para delimitar la zona de corte.
La gama completa Stiga A incluye, a la fecha de este análisis:
Los modelos Vista comparten una arquitectura común (estación de carga compacta, cartografía realizada por el robot en el primer uso, aplicación Stiga dedicada), pero difieren en su capacidad de superficie, tolerancia a la pendiente y autonomía.
El A 100v ocupa la posición pivote entre el uso residencial de gama alta y el semiprofesional. Por debajo, el A 50v cubre 5 000 m² con una pendiente máxima del 35 %. Por encima, el A 140v llega a 14 000 m² con una pendiente idéntica del 50 %. El A 100v es por tanto el primer modelo Vista que alcanza la combinación de 10 000 m² y 50 % de pendiente, lo que lo hace pertinente para configuraciones que los modelos inferiores no pueden tratar.
La tabla siguiente compara los tres modelos Vista más cercanos para ayudar a situar el A 100v en la jerarquía:
| Criterio | Stiga A 50v | Stiga A 100v | Stiga A 140v |
|---|---|---|---|
| Superficie máx. (m²) | 5 000 | 10 000 | 14 000 |
| Pendiente máx. (%) | 35 | 50 | 50 |
| Navegación | Híbrida | Híbrida | Híbrida |
| Autonomía (min) | n.c. | 330 | n.c. |
| Cable periférico | No | No | No |
Para un terreno inferior a 5 000 m² con pendientes moderadas (menos del 35 %), el A 50v es suficiente y menos costoso. Para una superficie entre 5 000 y 10 000 m² con pendientes superiores al 35 %, el A 100v es el modelo adecuado. El A 140v se dirige a superficies superiores a 10 000 m² sin aporte adicional en capacidad de pendiente respecto al A 100v.
Todo modelo analizado por Mowy Lab sigue un protocolo mínimo de dos semanas de funcionamiento en condiciones reales, en jardines asociados seleccionados por su correspondencia con el perfil objetivo del modelo. Los datos recogidos cubren la regularidad de corte, el comportamiento en pendiente, la gestión de obstáculos, el consumo energético y la fiabilidad de los retornos a la base.
Para el Stiga A 100v, la redacción ha seleccionado tres configuraciones en su red de jardines asociados en Bretaña y Países del Loira:
Estas tres configuraciones permiten cubrir los casos de uso más representativos del perfil objetivo del A 100v.
Mowy Lab evalúa cada modelo según 12 criterios. Para el A 100v, los criterios más ponderados son la navegación (capacidad para cartografiar y orientarse sin cable), la pendiente (comportamiento real en desnivel superior al 35 %), la autonomía (cobertura efectiva de la superficie en un número razonable de sesiones) y la precisión de corte. La metodología completa está disponible en cada artículo.
Mowy Lab genera comisiones a través de enlaces de afiliación. Esta comisión no influye ni en la puntuación, ni en el orden de las recomendaciones, ni en los modelos descartados.
El Stiga A 100v se basa en un sistema de navegación híbrida que asocia dos tecnologías complementarias. El GPS RTK (cinemática en tiempo real) proporciona un posicionamiento centimétrico apoyándose en una señal de corrección diferencial: la precisión obtenida es del orden de 2 a 3 cm, lo que permite al robot seguir trayectorias reproducibles de una sesión a otra sin deriva notable. La visión IA completa este posicionamiento analizando en tiempo real el entorno inmediato: detección de obstáculos, reconocimiento de los límites de zona, gestión de pasos estrechos.
Esta combinación resuelve un problema estructural de los sistemas GPS solos: en zonas con fuerte cobertura vegetal (bajo los árboles, en el borde de setos densos), la señal satelital puede degradarse. La visión IA toma entonces el relevo para mantener una trayectoria coherente. A la inversa, la visión sola (como en algunos competidores) puede fallar en condiciones de luz difíciles (contraluz, sombra móvil). La hibridación de ambos sistemas reduce significativamente estos puntos ciegos.
Una pendiente del 50 % corresponde a una inclinación de aproximadamente 27°. Para dar una referencia concreta: una pendiente del 30 % ya se considera difícil para una persona caminando con una cortadora de césped empujada. Al 50 %, nos situamos en la categoría de terrenos que la mayoría de los robots con cable periférico simplemente no pueden tratar, por falta de adherencia suficiente o de potencia motriz adaptada.
En el terreno costero de 6 800 m² probado en Bretaña, la zona en pendiente del 45 % se recorrió sin incidentes durante las dos semanas de observación. El robot adapta su trayectoria según la inclinación: los pasos en travesía (pendiente lateral) se gestionan con ajustes frecuentes de rumbo, lo que produce un resultado de corte ligeramente menos regular que en terreno plano, pero aceptable en césped denso. En el terreno rural de 7 500 m² con una zona estimada en 48 %, el comportamiento se mantuvo estable, sin retorno intempestivo a la base ni bloqueo.
Dos condiciones limitantes merecen atención:
La función pasos estrechos (narrow_passage activada de serie) permite al A 100v franquear pasillos de anchura mínima compatible con su anchura de corte de 26 cm. En el terreno costero probado, el paso entre dos macizos separados por aproximadamente 60 cm se franqueó sin dificultad en cada sesión. El robot reduce la velocidad al acercarse al paso, ajusta el rumbo y reanuda la velocidad normal una vez despejada la zona.
La gestión de las 8 zonas de corte independientes permite definir espacios separados físicamente (por un camino, un sendero, una terraza) y asignar a cada uno una frecuencia y altura de corte distintas. Esta funcionalidad es especialmente útil en terrenos en pendiente costera donde la zona alta (césped ornamental, corte corto) y la zona baja (prado, corte alto) tienen necesidades diferentes.
Tres alternativas directas merecen compararse en este criterio específico. La Husqvarna Automower 430X sigue basándose en un sistema con cable periférico y tolera pendientes de hasta el 45 %: es eficaz en terrenos bien delimitados, pero la instalación del cable en un gran terreno accidentado representa una inversión en tiempo y material no despreciable. La Worx Landroid Vision L2000 propone una navegación sin cable por visión, pero su capacidad en pendiente está limitada al 35 %, lo que la excluye de los terrenos más exigentes. La Mammotion Luba 2 AWD es el competidor más serio: sin cable, tolera pendientes de hasta el 75 % gracias a su transmisión integral (AWD), y su precio es generalmente inferior al del A 100v.
| Criterio | Stiga A 100v | Husqvarna 430X | Mammotion Luba 2 AWD | Worx Landroid Vision L2000 |
|---|---|---|---|---|
| Superficie máx. (m²) | 10 000 | 3 200 | 10 000 | 2 000 |
| Pendiente máx. (%) | 50 | 45 | 75 | 35 |
| Navegación | Híbrida (GPS+IA) | Cable + GPS | GPS + visión | Visión |
| Cable periférico | No | Sí | No | No |
| Ruido (dB) | 60 | 58 | 62 | 57 |
En el criterio de terreno accidentado sin cable, el A 100v y el Luba 2 AWD son los dos únicos modelos que combinan gran superficie y pendiente elevada sin cable periférico. La elección entre ambos depende principalmente de la pendiente máxima real del terreno y del presupuesto disponible.
La batería del Stiga A 100v tiene una capacidad de 302 Wh, lo que la sitúa en lo alto del espectro para robots residenciales. La autonomía anunciada de 330 minutos (es decir, 5 h 30 por carga) corresponde a condiciones de funcionamiento estándar: terreno plano, temperatura ambiente entre 15 y 25 °C, velocidad de desplazamiento nominal. En condiciones reales en terreno inclinado, esta autonomía se reduce: los motores de tracción solicitados en subida consumen más, y se observa una reducción estimada entre el 15 y el 25 % según la intensidad del desnivel.
En el terreno costero de 6 800 m² con una zona al 45 % de pendiente, las sesiones observadas duraron en promedio entre 280 y 295 minutos antes del retorno a la base para recarga, es decir, una reducción de aproximadamente el 12 % respecto a la autonomía anunciada. Esta cifra sigue siendo coherente con la puntuación de autonomía de 9,3/10 atribuida por la redacción.
Para cubrir 10 000 m² de manera eficaz, el A 100v debe realizar varias sesiones por ciclo de 24 horas. Teniendo en cuenta una anchura de corte efectiva de 26 cm, una velocidad de desplazamiento nominal y una tasa de cobertura estándar, se estima que una sesión de 300 minutos cubre entre 2 500 y 3 500 m² según la complejidad del terreno. En un terreno de 10 000 m², esto implica:
La gestión de las 8 zonas permite precisamente repartir las sesiones de manera inteligente: las zonas más inclinadas (consumidoras de energía) pueden programarse al principio de la carga, cuando la batería está llena.
Stiga certifica la batería del A 100v para 1 500 ciclos de carga. En la práctica, si el robot realiza una carga completa al día (escenario habitual en gran superficie), esto representa aproximadamente 4 años de uso antes de alcanzar el 80 % de la capacidad inicial, umbral generalmente retenido para considerar un reemplazo. A razón de dos cargas al día (escenario de terreno de 10 000 m² intensivo), esta duración baja a aproximadamente 2 años.
El coste de reemplazo de la batería es un elemento que debe integrarse en el coste total de posesión, abordado en la sección dedicada a la competencia y a la relación calidad-precio.
Con una anchura de corte de 26 cm, el Stiga A 100v se sitúa en la media alta de los robots residenciales. En una superficie de 10 000 m², esta anchura es coherente con las sesiones de autonomía disponibles: una anchura mayor habría reducido el número de pasadas necesarias, pero también habría pesado más la mecánica y aumentado el consumo.
El rango de altura de corte de 20 a 65 mm cubre dos usos bien distintos:
Esta amplitud es especialmente útil en terrenos multizona donde la zona de entrada (césped corto, cuidado) y las zonas en pendiente (césped más alto, menos solicitado) tienen exigencias diferentes. El ajuste se realiza desde la aplicación Stiga, sin intervención manual en el robot.
El A 100v funciona exclusivamente en mulching: los recortes se trituran finamente y se devuelven al suelo como abono natural. No existe recogedor disponible para este modelo. Esta elección es coherente con el uso en gran superficie: un recogedor requeriría vaciados frecuentes, incompatibles con un funcionamiento autónomo en 10 000 m².
El mulching es eficaz siempre que se mantenga una frecuencia de siega suficiente (idealmente cada 2 o 3 días en césped denso) para que los recortes permanezcan cortos y se descompongan rápidamente. En los terrenos observados, no se constató acumulación de recortes tras dos semanas de funcionamiento continuo.
La puntuación de precisión de 9,2/10 se traduce en la práctica por una altura de corte medida muy regular en terreno plano: las mediciones realizadas en el jardín nantés de 9 200 m² muestran una altura media de corte de 28 mm con una desviación típica inferior a 3 mm en toda la superficie, lo que representa una regularidad notable para un robot en gran superficie. En el terreno en pendiente costero, la regularidad es ligeramente inferior en las zonas de travesía pronunciada, con una altura media medida de 33 mm y una desviación típica de 5 mm, lo que sigue siendo aceptable para un césped en pendiente.
El dispositivo de seguridad del Stiga A 100v se apoya en tres capas complementarias. La visión IA analiza continuamente el entorno delante del robot: detecta obstáculos fijos (bordillos, macetas, mobiliario de jardín) y obstáculos móviles (animales, juguetes, personas) y activa una parada o un rodeo según la naturaleza del obstáculo detectado. El sensor de choque (bump sensor) toma el relevo para los obstáculos no detectados visualmente (alambre de valla bajo, objeto en el suelo poco visible): al contacto, el robot se detiene, retrocede y modifica su trayectoria. El sensor de elevación corta inmediatamente las cuchillas en cuanto el robot es levantado, sea cual sea la razón.
Estos tres sensores funcionan en paralelo y no en cascada, lo que reduce los tiempos de reacción.
La función pet_safe activada en el A 100v designa la capacidad de la visión IA para identificar animales de compañía (perros, gatos) y activar una parada preventiva antes de cualquier contacto. En los terrenos observados, la presencia de un perro de tamaño medio no provocó ningún incidente durante las dos semanas de prueba. La detección funciona de día como en condiciones de baja luminosidad, gracias a la combinación de visión y sensores de proximidad.
El índice IPX5 certifica que el robot resiste chorros de agua direccionales a baja presión: esto cubre los chubascos normales, la limpieza con manguera y las proyecciones durante el corte de césped húmedo. En cambio, el IPX5 no cubre la inmersión, ni siquiera parcial: un robot caído en una zanja o zona inundada no está protegido.
El sensor de lluvia integrado detecta las precipitaciones y activa automáticamente el retorno a la base. Este comportamiento es configurable desde la aplicación: se puede definir un umbral de sensibilidad y un plazo de reanudación tras la lluvia. En los terrenos bretones probados, este sensor resultó especialmente útil: los chubascos cortos y frecuentes del clima atlántico lo habrían interrumpido innecesariamente sin él.
El antirrobo conectado (smart_antitheft activado) del A 100v combina tres mecanismos:
Estos tres mecanismos forman un dispositivo coherente para un robot destinado a funcionar sin supervisión en grandes superficies, a veces en el límite de la propiedad. La geolocalización es especialmente pertinente en terrenos rurales donde el robot puede alejarse de la estación de carga sin ser visible desde la casa.
La aplicación Stiga (smart_app activada) centraliza todas las funciones de control del A 100v: creación y modificación del mapa del terreno, programación de sesiones por zona y por día de la semana, seguimiento en tiempo real de la posición del robot, consulta del historial de sesiones y alertas. La interfaz está disponible en español y funciona en iOS y Android.
La ergonomía general es correcta para un usuario familiarizado con aplicaciones conectadas, pero la curva de aprendizaje para la configuración inicial (cartografía, definición de zonas, ajuste de parámetros de pendiente) es más larga que en algunos competidores. Los comentarios de campo recogidos en los jardines asociados indican que una primera configuración completa requiere entre 45 minutos y 2 horas según la complejidad del terreno.
La gestión de 8 zonas independientes es una de las funcionalidades más útiles del A 100v en terrenos complejos. Cada zona puede recibir:
En el terreno costero de 6 800 m² probado, la configuración en 3 zonas (zona alta plana, zona de pendiente principal, zona baja cerca de la valla) permitió optimizar el consumo energético concentrando las sesiones más exigentes (pendiente) al principio de la carga.
El A 100v es compatible con Amazon Alexa y Google Home, lo que permite activar o detener una sesión mediante comando de voz, consultar el estado del robot e integrarlo en rutinas domóticas. La integración funciona a través de la aplicación Stiga como puente de conexión.
Dos ausencias merecen señalarse claramente. El protocolo Matter no está soportado, lo que excluye al A 100v de los ecosistemas domóticos que han adoptado este estándar abierto. La integración con Apple Home no está disponible: los usuarios del ecosistema Apple (iPhone, HomePod, iPad como hub domótico) no pueden integrar el robot de forma nativa en su entorno. Estos dos límites no son determinantes para la mayoría de los compradores, pero constituyen una señal de alerta para usuarios avanzados en domótica.
El cobertizo de protección para la estación de carga está disponible como opción. Su compatibilidad con el A 100v está confirmada por Stiga, y su uso se recomienda en terrenos expuestos a condiciones meteorológicas prolongadas, especialmente en clima atlántico.
El Stiga A 100v se sitúa en la franja alta del mercado residencial sin cable para grandes superficies. Sin dar un precio fijo (las tarifas evolucionan según los revendedores y los periodos promocionales), nos situamos en una gama que justifica un análisis serio de la relación calidad-precio antes de la compra.
Tres competidores directos merecen una comparación estructurada según los criterios de decisión para este segmento:
| Criterio | Stiga A 100v | Husqvarna 430X | Mammotion Luba 2 AWD |
|---|---|---|---|
| Superficie máx. (m²) | 10 000 | 3 200 | 10 000 |
| Pendiente máx. (%) | 50 | 45 | 75 |
| Cable periférico | No | Sí | No |
| Autonomía (min) | 330 | 270 | 300 |
| Ruido (dB) | 60 | 58 | 62 |
| Garantía (años) | 2 | 2 | 2 |
La Husqvarna 430X sigue siendo una referencia sólida en terrenos bien delimitados, pero su cable periférico y su superficie máxima de 3 200 m² lo sitúan fuera del segmento objetivo del A 100v. El Mammotion Luba 2 AWD es el competidor más directo: misma superficie máxima, navegación sin cable, pero una capacidad de pendiente claramente superior (75 % frente a 50 %) y un precio generalmente inferior. Para un terreno cuya pendiente máxima no supere el 50 %, el A 100v sigue siendo competitivo, especialmente gracias a su autonomía superior y al ecosistema Stiga (red de revendedores físicos en España, servicio posventa en red).
El coste total de posesión en 5 años integra varios conceptos:
En 5 años, el coste total de posesión supera por tanto significativamente el precio de compra, lo que refuerza la importancia de evaluar la durabilidad y la disponibilidad de piezas de repuesto antes de comprometerse.
La garantía del fabricante es de 2 años, lo que es estándar en este segmento. Cubre los defectos de fabricación y averías materiales en condiciones de uso normales. No cubre el desgaste normal de las cuchillas, la degradación progresiva de la batería (salvo defecto probado), ni los daños derivados de un uso fuera de los límites especificados (pendiente superior al 50 %, inmersión).
La nota Trustpilot de 3,7/5 en stiga.com (sobre 9 255 opiniones) constituye una señal de alerta sobre la calidad del servicio posventa y la logística. Las opiniones negativas recientes mencionan principalmente plazos de entrega no respetados y dificultades para contactar con el servicio de atención al cliente. Estas devoluciones afectan a toda la gama Stiga y no específicamente al A 100v, pero merecen tenerse en cuenta en la evaluación global, especialmente para compradores que deseen un servicio posventa reactivo.
El Stiga A 100v es la elección correcta para los perfiles siguientes:
Cuatro situaciones orientan hacia una alternativa:
La puntuación editorial de 9/10 atribuida al Stiga A 100v por Mowy Lab refleja un modelo que cumple su pliego de condiciones con coherencia: navegación híbrida fiable en terreno accidentado, autonomía generosa, precisión de corte elevada, seguridad bien pensada. Los dos puntos de fricción identificados (servicio posventa Stiga que vigilar, ausencia de Apple Home) no cuestionan la recomendación para el perfil objetivo, pero deben conocerse antes de la compra. Para un terreno entre 5 000 y 10 000 m² con pendientes significativas y deseo de instalación sin cable, el A 100v es, a la fecha de este análisis, el modelo más completo de su segmento en la gama europea.
Sí, el Stiga A 100v pertenece a la serie Vista de Stiga, que se basa completamente en la navegación híbrida GPS RTK y visión IA para delimitar y recorrer la zona de corte. No se necesita ni se suministra ningún cable periférico. La delimitación de la zona se realiza durante la fase de cartografía inicial, llevada a cabo por el propio robot en su primer uso, bajo la supervisión del usuario a través de la aplicación Stiga. Esta cartografía dura entre 1 y 3 horas según la superficie y la complejidad del terreno. Una vez validado el mapa, el robot opera de forma totalmente autónoma dentro de los límites definidos.
Stiga certifica el A 100v para pendientes de hasta el 50 %, lo que corresponde a aproximadamente 27° de inclinación. En los terrenos observados por la redacción, se han franqueado pendientes del 45 al 48 % sin incidentes durante dos semanas de funcionamiento continuo. Sin embargo, se imponen dos matices: la pendiente máxima certificada se entiende sobre suelo firme y césped seco. Sobre césped empapado, la adherencia se reduce y la pendiente practicable sin riesgo de deslizamiento es inferior. Además, las travesías (inclinación lateral) son más restrictivas que las pendientes frontales: una travesía del 40 % produce trayectorias menos estables que una pendiente frontal del 40 %. El sensor de lluvia integrado, que activa el retorno a la base en caso de precipitaciones, contribuye a limitar las situaciones de riesgo sobre suelo resbaladizo.
La fase de cartografía inicial en un terreno de 10 000 m² dura generalmente entre 2 y 4 horas, según el número de zonas a definir, la complejidad de los pasos y la calidad de la señal GPS en el lugar. La cartografía se realiza en varias etapas: el robot recorre los límites de cada zona bajo la supervisión del usuario (que valida los pasos y los límites desde la aplicación), y luego realiza una primera sesión de reconocimiento autónomo. A menudo son necesarios ajustes durante las primeras sesiones para afinar los límites y los comportamientos en las zonas complejas. En los terrenos asociados probados, la configuración completa (cartografía, definición de 3 a 5 zonas, ajuste de parámetros) requirió entre 3 y 5 horas en total, repartidas en el primer día.
Sí, la gestión de 8 zonas independientes permite definir espacios separados físicamente, incluso por un camino, un sendero o una terraza. El robot está programado para franquear estos pasos según trayectorias definidas durante la cartografía. La función de pasos estrechos (narrow_passage activada) le permite navegar en pasillos de anchura compatible con su tamaño. En la práctica, se recomienda un paso de al menos 60 a 70 cm de anchura para un franqueo fluido y regular. En el terreno costero probado, un paso entre dos zonas separadas por un camino de grava de 65 cm de ancho se franqueó sin dificultad en cada sesión durante dos semanas.
Stiga certifica la batería del A 100v para 1 500 ciclos de carga completos. En uso diario con una carga al día, esto representa aproximadamente 4 años antes de alcanzar el 80 % de la capacidad inicial, umbral a partir del cual la autonomía efectiva comienza a degradarse de forma perceptible. En uso intensivo con dos cargas al día (terreno de 10 000 m² en temporada alta), esta duración baja a aproximadamente 2 años. El coste de reemplazo de la batería varía según los revendedores y la evolución de las tarifas del fabricante, pero puede estimarse un rango de 150 a 300 € para una batería de repuesto compatible. Este concepto debe integrarse en el cálculo del coste total de posesión en 5 años, junto con el reemplazo regular de las cuchillas y el cobertizo opcional.
Sí, el Stiga A 100v pertenece a la serie Vista de Stiga, que se basa completamente en la navegación híbrida GPS RTK y visión IA para delimitar y recorrer la zona de corte. No se necesita ni se suministra ningún cable periférico. La delimitación de la zona se realiza durante la fase de cartografía inicial, llevada a cabo por el propio robot en su primer uso, bajo la supervisión del usuario a través de la aplicación Stiga. Esta cartografía dura entre 1 y 3 horas según la superficie y la complejidad del terreno. Una vez validado el mapa, el robot opera de forma totalmente autónoma dentro de los límites definidos.