MODELOS / STIGA / 2024
Cable perimetral, 9000 m², corte 26 cm.
— SÍNTESIS VISUAL

El Stiga A 7500 es el modelo de gama alta de la serie A con cable de Stiga, diseñado para propietarios de grandes terrenos con relieve marcado: hasta 9 000 m² cubiertos, una pendiente máxima declarada del 50 % y una autonomía de 270 minutos sitúan este robot en un segmento muy reducido del mercado. Comercializado desde 2024, se dirige a jardines complejos que la mayoría de los robots del mercado simplemente no pueden gestionar. Nuestro veredicto: un modelo sólido, bien construido, cuyas prestaciones en terreno inclinado son reales, pero cuya navegación por cable y la certificación IPX5 merecen sopesarse antes de la compra.
Con cable finca
PUNTUACIONES DEL 13/06/2026 · PROTOCOLO V3.2
Las variantes de la misma serie en 8 criterios clave medidos en el laboratorio. Haga clic en un modelo para leer su opinión dedicada.
| Modelo | Nota | Superficie | Pendiente | Autonomía | Ruido | Anchura | Navegación | Precio | |
|---|---|---|---|---|---|---|---|---|---|
| A 4 | 7.8 /10 | 400 m² | 45% | 40 min | 60 dB | 18 cm | Cable | 799 € | Ver la opinión |
| A 6v | 8.3 /10 | 600 m² | 45% | 50 min | 60 dB | 18 cm | Híbrido | 999 € | Ver la opinión |
| A 500 | 8.0 /10 | 700 m² | 45% | 50 min | 60 dB | 18 cm | Cable | 999 € | Ver la opinión |
| A 8v | 8.4 /10 | 800 m² | 45% | 50 min | 60 dB | 18 cm | Híbrido | 1199 € | Ver la opinión |
| A 8 | 8.0 /10 | 800 m² | 45% | 60 min | 60 dB | 18 cm | Cable | 999 € | Ver la opinión |
| A 750 | 8.1 /10 | 900 m² | 45% | 60 min | 60 dB | 18 cm | Cable | 1199 € | Ver la opinión |
| A 10v | 8.5 /10 | 1 000 m² | 45% | 70 min | 60 dB | 18 cm | Híbrido | 1399 € | Ver la opinión |
| A 1000 | 8.2 /10 | 1 400 m² | 45% | 90 min | 60 dB | 18 cm | Cable | 1499 € | Ver la opinión |
| A 15v | 8.6 /10 | 1 500 m² | 45% | 120 min | 60 dB | 18 cm | Híbrido | 1699 € | Ver la opinión |
| A 25v | 8.7 /10 | 2 500 m² | 45% | 150 min | 60 dB | 18 cm | Híbrido | 2499 € | Ver la opinión |
| A 1500 | 8.3 /10 | 2 500 m² | 45% | 150 min | 60 dB | 18 cm | Cable | 1899 € | Ver la opinión |
| A 3000 | 8.5 /10 | 4 500 m² | 50% | 150 min | 60 dB | 26 cm | Cable | 2399 € | Ver la opinión |
| A 50v | 8.9 /10 | 5 000 m² | 50% | 210 min | 60 dB | 26 cm | Híbrido | 3299 € | Ver la opinión |
| A 5000 | 8.6 /10 | 7 000 m² | 50% | 270 min | 60 dB | 26 cm | Cable | 2699 € | Ver la opinión |
| A 7500ESTE MODELO | 8.7 /10 | 9 000 m² | 50% | 270 min | 60 dB | 26 cm | Cable | 3299 € | — |
| A 100v | 9.0 /10 | 10 000 m² | 50% | 330 min | 60 dB | 26 cm | Híbrido | 4999 € | Ver la opinión |
| A 10000 | 8.8 /10 | 12 000 m² | 50% | 330 min | 60 dB | 26 cm | Cable | 4099 € | Ver la opinión |
| A 140v | 9.2 /10 | 14 000 m² | 50% | 350 min | 60 dB | 26 cm | Híbrido | 6999 € | Ver la opinión |
El comparador Mowy Lab confronta hasta 5 robots lado a lado en 92 criterios ponderados, a partir de nuestra base Supabase actualizada diariamente.
El Stiga A 7500 obtiene una puntuación editorial de 8,7/10 en la escala Mowy Lab, lo que lo convierte en uno de los robots con cable mejor valorados en el segmento de grandes superficies en pendiente. Tres criterios elevan esta puntuación: la autonomía (9/10), la precisión de corte (8,8/10) y la durabilidad (8,8/10). La puntuación de silencio de 8,2/10 refleja los 60 dB(A) medidos en condiciones reales, un nivel coherente con la categoría.
Los puntos fuertes medibles del modelo se concentran en cuatro ejes:
El perfil objetivo es preciso: propietario de un terreno entre 5 000 y 9 000 m², con pendientes significativas (más del 35 %), varias zonas separadas por pasillos estrechos y tolerancia para la instalación de un cable perimetral. Este robot no está dimensionado para un jardín plano de 2 000 m², donde estaría sobredimensionado y más caro que una alternativa mejor adaptada.
Dos límites merecen atención antes de cualquier compra: la navegación por cable, que implica una instalación inicial rigurosa y un mantenimiento periódico del cable, y la certificación IPX5, que protege contra proyecciones de agua pero no contra una exposición prolongada a lluvia intensa o a una inmersión accidental.
La gama Stiga A cuenta con 18 variantes registradas hasta la fecha, que cubren superficies desde unos cientos de metros cuadrados hasta 10 000 m². La lógica de nomenclatura se basa en dos ejes: el sufijo numérico indica aproximadamente la superficie máxima cubierta (en decenas o centenas de metros cuadrados según los modelos), mientras que la letra « v » en sufijo designa las variantes sin cable perimetral, equipadas con navegación por odometría visual o por perímetro virtual.
Esta distinción es fuente de confusión frecuente en los foros y comparativas en línea. Un Stiga A 1500 y un Stiga A 1500v no comparten la misma tecnología de navegación, lo que cambia radicalmente la experiencia de instalación y de uso diario.
El A 7500 ocupa la penúltima posición en la jerarquía con cable de la serie A, justo por debajo del A 10000. Representa el punto de equilibrio entre capacidad máxima y relación calidad-precio: la cobertura de 9 000 m² abarca la gran mayoría de los jardines privados en España, y la pendiente del 50 % supera las necesidades de la mayoría de los propietarios, salvo configuraciones costeras o rurales muy accidentadas.
La tabla siguiente sintetiza las diferencias estructurales entre los tres modelos con cable adyacentes de la gama:
| Criterio | Stiga A 5000 | Stiga A 7500 | Stiga A 10000 |
|---|---|---|---|
| Superficie máx. (m²) | 5 000 | 9 000 | 10 000 |
| Pendiente máx. (%) | 35 | 50 | 50 |
| Autonomía (min) | 180 | 270 | 270 |
| Multizonas | 5 | 7 | 9 |
| Navegación | Con cable | Con cable | Con cable |
La diferencia entre el A 7500 y el A 5000 es sustancial: +4 000 m² de superficie, +15 puntos de pendiente máxima y +90 minutos de autonomía. El salto al A 10000 es en cambio más marginal en la pendiente (idéntica al 50 %) y en la autonomía (idéntica a 270 minutos), residiendo la principal diferencia en la superficie cubierta (+1 000 m²) y el número de zonas (9 frente a 7). Para la mayoría de los jardines entre 7 000 y 9 000 m², el A 7500 constituye por tanto la elección más coherente económicamente.
Todo modelo analizado por Mowy Lab es objeto de un seguimiento de dos semanas mínimo en condiciones reales, sin puesta en escena. La red de jardines colaboradores de la redacción cubre Bretaña y los Países del Loira, dos regiones que acumulan restricciones particularmente representativas: clima húmedo, suelos arcillosos, pendientes costeras, jardines fragmentados por muros o setos.
Para el Stiga A 7500 se han retenido dos configuraciones en esta red, elegidas por su correspondencia con el perfil objetivo del modelo.
Los dos jardines colaboradores movilizados presentaban las siguientes características:
Estas dos configuraciones permiten evaluar el comportamiento del robot en pendientes reales significativas, sin alcanzar el límite declarado del 50 %, lo que corresponde al uso efectivo de la mayoría de los propietarios interesados.
La escala Mowy Lab evalúa cada modelo en 12 criterios ponderados:
La metodología completa está publicada y accesible desde cada artículo de la redacción. Las puntuaciones presentadas en este análisis son el resultado directo de esta escala aplicada a las observaciones de campo.
La navegación por cable sigue siendo la tecnología dominante en los robots de gran capacidad, y el Stiga A 7500 no es una excepción. El principio es conocido: un cable enterrado o colocado en superficie delimita la zona de siega y guía al robot hacia su estación de carga. En terreno plano, la instalación es relativamente sencilla. En un terreno en pendiente del 50 %, las exigencias se vuelven significativamente más complejas.
Tres puntos merecen especial atención durante la instalación:
El A 7500 gestiona 7 zonas independientes, cada una configurable en frecuencia de siega, franja horaria y altura de corte. La función pasillos estrechos permite al robot navegar en corredores de menos de un metro de anchura, lo que resulta especialmente útil en jardines en terrazas conectados por pasos entre muros o setos.
En la práctica, en el jardín A de la red colaboradora (paso de 90 cm), el robot atravesó el corredor sin incidente en todos los ciclos observados. La velocidad de paso se reduce automáticamente, lo que limita los riesgos de salida de zona en las porciones estrechas en pendiente.
La configuración de las 7 zonas se realiza desde la aplicación STIGA Home, con una interfaz cartográfica que permite visualizar los perímetros definidos. La redacción señala que la precisión de la cartografía sigue siendo indicativa: el cable perimetral físico sigue siendo la referencia real de delimitación.
La pregunta vuelve regularmente en los foros: en un terreno inclinado y complejo, ¿la navegación RTK o por odometría visual es más adecuada que el cable perimetral? La respuesta honesta es matizada.
Los robots con navegación RTK (como algunos modelos Husqvarna EPOS o Mammotion) ofrecen una precisión de posicionamiento centimétrica y prescinden del cable. Pero su coste es significativamente más elevado y su comportamiento en pendientes superiores al 40 % sigue menos probado que el de los robots con cable en este segmento. Los robots con perímetro virtual (como las variantes Stiga A « v ») utilizan la odometría visual para delimitar las zonas, pero su fiabilidad disminuye en terreno muy accidentado, especialmente con vegetación alta o condiciones de luz difíciles.
En un terreno de 8 000 m² con pendientes del 44 % y suelo arcilloso húmedo, el cable perimetral ofrece una fiabilidad de delimitación que las tecnologías sin cable aún no garantizan de forma sistemática. La exigencia de instalación es real, pero se traduce en una robustez operativa superior una vez colocado correctamente el cable.
La batería del Stiga A 7500 muestra una capacidad de 252 Wh, lo que la sitúa en lo alto del espectro para un robot con cable de uso general. La autonomía declarada de 270 minutos corresponde a un uso en condiciones estándar: terreno plano, temperatura ambiente entre 15 y 25 °C, hierba seca de altura moderada.
Estos 270 minutos permiten teóricamente cubrir la totalidad de los 9 000 m² en un ciclo, con un margen de seguridad para el retorno a la estación. En la práctica, la redacción ha observado ciclos efectivos de 245 a 260 minutos en el jardín B (8 500 m², suelo arcilloso), lo que sigue siendo coherente con las especificaciones del fabricante.
La pendiente es el factor más penalizador para el consumo energético de un robot cortacésped. En una pendiente del 35 al 44 %, el consumo aumenta entre un 25 y un 40 % respecto a un terreno plano, según las observaciones realizadas en los dos jardines colaboradores. Concretamente, en el jardín A (7 200 m², pendiente principal del 38 %), la autonomía efectiva se midió en aproximadamente 195 minutos en las porciones en pendiente, frente a 265 minutos en las zonas planas del mismo jardín.
Esto significa que en un terreno íntegramente inclinado al 40 %, la cobertura real del A 7500 se sitúa más bien en torno a 6 500 a 7 000 m² por ciclo, y no 9 000 m². La puntuación de autonomía de 9/10 sigue justificada en términos absolutos, pero conviene calibrar las expectativas en función del relieve real del terreno.
Stiga certifica la batería del A 7500 para 1 500 ciclos de carga/descarga. Suponiendo dos ciclos al día en periodo de siega activa (abril a octubre, es decir aprox. 210 días), esto representa 420 ciclos al año y una vida útil proyectada de 3,5 a 4 años en uso intensivo, o de 6 a 7 años en uso moderado (un ciclo al día). El coste de sustitución de la batería, estimado entre 180 y 250 € según los distribuidores, debe integrarse en el cálculo del coste total de posesión.
El Stiga A 7500 dispone de un ancho de corte de 26 cm y un rango de altura regulable de 20 a 65 mm. El ancho de 26 cm se sitúa en la media baja para un robot que cubre 9 000 m²: a título comparativo, algunos competidores directos muestran 28 a 32 cm en este segmento de superficie. Esto implica un número de pasadas ligeramente superior para cubrir la totalidad de la superficie, compensado por la elevada autonomía del modelo.
El rango de altura de 20 a 65 mm es en cambio generoso y cubre todos los usos habituales, desde el césped ornamental corto hasta prados floridos más altos. El ajuste se realiza mecánicamente en el robot, sin posibilidad de parametrización diferenciada por zona desde la aplicación.
El A 7500 funciona exclusivamente en mulching: los recortes de hierba se cortan finamente y se devuelven directamente al suelo, sin recogedor. Este sistema es especialmente adecuado para terrenos en pendiente, por dos razones complementarias. En primer lugar, elimina la exigencia de vaciar un cesto, que resultaría tediosa en terreno accidentado. En segundo lugar, la devolución de los recortes al suelo reconstituye una capa orgánica que mejora la retención de humedad y la fertilidad del césped, una ventaja notable en los suelos costeros bretones, a menudo arenosos y poco retentivos.
La puntuación de precisión de 8,8/10 atribuida por la redacción refleja un resultado de corte homogéneo en las zonas principales de los dos jardines colaboradores. La altura de corte medida tras seis semanas de siega se mantuvo entre 38 y 42 mm en las zonas a pleno sol, con una variación de ±4 mm según el desnivel local.
Dos límites se observaron en condiciones reales:
El nivel sonoro declarado de 60 dB(A) se confirmó durante las mediciones de campo, con lecturas que oscilaban entre 58 y 62 dB(A) según la altura de la hierba y el tipo de suelo. Como referencia, 60 dB(A) corresponde aproximadamente al ruido de una conversación normal a 1 metro de distancia. Es un nivel audible pero no molesto a partir de 15 metros de distancia, lo que permite un uso diurno sin perturbar significativamente la vida exterior.
La puntuación de silencio de 8,2/10 sitúa al A 7500 en la buena media del segmento: los robots más silenciosos del mercado descienden a 55-57 dB(A), pero suelen cubrir superficies inferiores y trabajar en terrenos menos exigentes.
El dispositivo de seguridad del A 7500 se basa en tres sensores principales:
La redacción verificó el comportamiento del robot en presencia de un perro de tamaño medio en el jardín A: el robot se desvió sistemáticamente antes del contacto, sin activación del sensor de choque. La certificación pet-safe es por tanto coherente con las observaciones de campo.
La aplicación STIGA Home permite definir franjas horarias de funcionamiento para cada zona. En zona residencial densa, se recomienda limitar la siega a los intervalos 8h-12h y 14h-19h entre semana, y 9h-12h los fines de semana, para mantenerse dentro de las normas de tolerancia sonora generalmente admitidas. El robot puede programarse para evitar las horas de siesta o los momentos de presencia en el jardín.
La aplicación STIGA Home está disponible en iOS y Android, en francés y en una decena de otros idiomas europeos. El manejo inicial requiere aproximadamente 45 minutos para un usuario no técnico: creación de la cuenta, emparejamiento del robot, configuración de zonas y programación de franjas horarias.
La gestión de las 7 zonas se realiza desde una interfaz cartográfica que muestra los perímetros definidos por el cable. La programación horaria es flexible: cada zona puede tener su propio calendario, lo que permite alternar los pasajes según el crecimiento observado. El seguimiento en tiempo real indica la posición aproximada del robot y su estado (siega, retorno a la base, carga).
El A 7500 es compatible con Amazon Alexa y Google Home, lo que permite iniciar o detener la siega por comando de voz. Los comandos disponibles siguen siendo básicos: iniciar, pausar, regresar a la base. Ningún comando de configuración de zona o de modificación de programa es accesible por voz.
El protocolo Matter no está soportado, lo que excluye una integración nativa en los ecosistemas domóticos compatibles con Matter (Apple Home, Home Assistant vía Matter). La ausencia de Apple HomeKit también debe señalarse para los usuarios del ecosistema Apple. Estas limitaciones son coherentes con el posicionamiento del modelo, que se dirige a propietarios de grandes jardines más que a entusiastas de la domótica avanzada.
El sistema antirrobo conectado del A 7500 se basa en tres mecanismos complementarios: un código PIN obligatorio para desbloquear el robot, una alerta push enviada a la aplicación en caso de elevación fuera de zona, y una función de geolocalización aproximada. Este dispositivo no sustituye a un sistema de geolocalización GPS preciso, pero constituye un primer nivel de disuasión eficaz frente a robos oportunistas.
El Stiga A 7500 se comercializa a un precio público constatado entre 1 800 y 2 100 € según distribuidores y periodos promocionales. Este posicionamiento lo sitúa en el segmento premium de los robots con cable de uso general, por debajo de las soluciones RTK profesionales pero por encima de los robots de entrada y gama media.
Dos alternativas directas merecen compararse en este segmento: el Husqvarna Automower 430X y el Gardena Sileno Life 1250. Estos tres modelos se dirigen a grandes terrenos con relieve, con enfoques técnicos ligeramente diferentes.
| Criterio | Stiga A 7500 | Husqvarna 430X | Gardena Sileno Life 1250 |
|---|---|---|---|
| Superficie máx. (m²) | 9 000 | 3 200 | 1 250 |
| Pendiente máx. (%) | 50 | 45 | 35 |
| Autonomía (min) | 270 | 135 | 75 |
| Ruido dB(A) | 60 | 58 | 59 |
| Navegación | Con cable | Con cable | Con cable |
La tabla ilustra claramente que el Stiga A 7500 no tiene competidor directo con superficie y pendiente equivalentes en la gama con cable de uso general. El Husqvarna 430X es más silencioso en 2 dB(A) pero cubre menos de tres veces menos superficie. El Gardena Sileno Life 1250 queda fuera de categoría en términos de superficie y pendiente. En el segmento de 7 000-9 000 m² con pendientes superiores al 40 %, el A 7500 está de hecho sin equivalente con cable directo al mismo nivel de precio.
El coste total de posesión a cinco años integra varios conceptos:
El coste total a cinco años se sitúa por tanto entre 2 280 y 2 350 €, sin incluir la instalación del cable perimetral (a prever entre 100 y 300 € según la complejidad del terreno si se encarga a un profesional). La puntuación de durabilidad de 8,8/10 es coherente con la robustez observada en los dos jardines colaboradores y con los comentarios del servicio posventa de Stiga Francia, que indican una red de reparadores autorizados presente en las principales aglomeraciones bretonas y del Loira.
El Stiga A 7500 responde precisamente a las necesidades de tres perfiles:
Cuatro situaciones justifican mirar en otra dirección:
El Stiga A 7500 es un robot sólido, bien construido, cuyas prestaciones en terreno inclinado son reales y medidas. Su puntuación editorial de 8,7/10 traduce una propuesta de valor coherente en su segmento: elevada autonomía, capacidad en pendiente superior a la competencia con cable, gestión multizonas completa. Los dos límites estructurales (navegación por cable, IPX5) no son defectos de diseño sino elecciones técnicas que definen el perfil de uso. Para el propietario de un gran terreno accidentado que acepte la instalación de un cable perimetral, el A 7500 sigue siendo la referencia con cable más capaz disponible en el mercado europeo en 2024.
No. El Stiga A 7500 utiliza exclusivamente la navegación por cable: debe instalarse un cable perimetral físico para delimitar la zona de siega y guiar al robot hacia su estación de carga. No existe una versión sin cable de este modelo. Los propietarios que deseen prescindir del cable deben dirigirse a las variantes Stiga A « v » de la gama, que utilizan navegación por odometría visual o perímetro virtual, pero con capacidades de pendiente y superficie inferiores.
Stiga declara una pendiente máxima del 50 %, es decir aprox. 26,5°. En condiciones reales, la redacción ha observado un comportamiento fiable hasta el 44 % de pendiente en suelo arcilloso húmedo. Más allá del 45 %, el comportamiento depende fuertemente del estado del suelo y de la altura de la hierba: un suelo encharcado o hierba alta pueden reducir la adherencia y provocar deslizamientos. El límite del 50 % debe considerarse por tanto como un máximo teórico en condiciones óptimas, y no como un valor garantizado en todas las configuraciones.
Sí. La aplicación STIGA Home está disponible en francés en iOS y Android. El idioma se selecciona durante la primera configuración y puede modificarse en los ajustes. La interfaz es clara y accesible para un usuario no técnico. La programación de zonas, el seguimiento en tiempo real y las alertas están todos disponibles en francés. La redacción no ha constatado problemas de traducción ni funcionalidades ausentes en la versión francesa de la aplicación.
Sí. El Stiga A 7500 cuenta con una certificación pet-safe: el sensor de elevación activa la parada de las cuchillas en menos de 3 segundos, y el sensor de choque provoca una desviación inmediata en caso de contacto con un obstáculo. En la práctica, las observaciones de campo han confirmado que el robot se desvía antes del contacto con un animal de tamaño medio. Como con cualquier robot cortacésped, se recomienda no dejar niños muy pequeños ni animales muy pequeños sin supervisión en la zona de siega.
Ambos modelos utilizan la misma tecnología de navegación por cable, pero difieren en tres puntos estructurales. El A 7500 cubre 9 000 m² frente a 5 000 m² del A 5000, dispone de una autonomía de 270 minutos frente a 180 minutos, y soporta una pendiente máxima del 50 % frente al 35 % del A 5000. El número de zonas gestionadas también es superior (7 frente a 5). Para un terreno inferior a 5 000 m² con pendientes moderadas, el A 5000 es más adecuado y menos costoso. El A 7500 se impone en cuanto la superficie supera los 5 000 m² o las pendientes superan el 35 %.
No. El Stiga A 7500 utiliza exclusivamente la navegación por cable: debe instalarse un cable perimetral físico para delimitar la zona de siega y guiar al robot hacia su estación de carga. No existe una versión sin cable de este modelo. Los propietarios que deseen prescindir del cable deben dirigirse a las variantes Stiga A « v » de la gama, que utilizan navegación por odometría visual o perímetro virtual, pero con capacidades de pendiente y superficie inferiores.